About Me

header ads

Alfonso Sánchez, 28 años ostentando el poder




La búsqueda de la gubernatura de Tlaxcala, por parte del alcalde Alfonso Sánchez García, representa el mantenimiento de una decadente dinastía política que se ha enriquecido a costa del poder por más de 28 años, ocupando instituciones, estableciendo alianzas y haciendo negocios.


Desde 1999, la misma clase política se ha perpetrado, a pesar del paso de cuatro partidos por el gobierno.


La casta no gobierna únicamente porque gane elecciones; gobierna porque dispone del apellido, del contacto, del entrenamiento, del cargo previo y del puente con el siguiente despacho.


Ese es el caso de Alfonso Sanchez García, hijo del exgobernador Alfonso Sánchez Anaya, quien incluso con dificultades de oratoria pudo llegar a la alcaldía de la capital del estado y hoy desea llegar a la gubernatura.



La madrina política de este aspirante también tiene casta. Lorena Cuéllar no pertenece al linaje sanguíneo de los Sánchez, pero sí al mismo ecosistema de poder.


La hoy gobernadora ha sido presentada como integrante de una familia política tlaxcalteca, y es nieta de los exgobernadores Joaquín Cisneros Molina y Crisanto Cuéllar Abaroa.


La élite Tlaxcalteca tiene nombre, genealogía y memoria. Emilio Sánchez Piedras fue el gran organizador del Tlaxcala priista, el hombre que no solo gobernó, sino que ayudó a sembrar una red duradera de cuadros, lealtades y herederos.


De ese tronco emergen Alfonso Sánchez Anaya, padre del hoy alcalde de la capital y aspirante a gobernador, y, por otra vía, un sistema de relaciones que toca también a Mariano González Zarur y a otros apellidos centrales del priismo local.


Su trayectoria comenzó en el PRI y se fue reacomodando después en nuevas plataformas, sin romper del todo con la lógica de reproducción de las élites locales. En Tlaxcala, los partidos cambian más rápido que los apellidos.


Así, es posible observar que el gobierno en Tlaxcala se parece demasiado a una casa antigua: cambian las cortinas, se barnizan las puertas, pero los dueños siguen siendo los mismos.

Publicar un comentario

0 Comentarios