About Me

header ads

"Brain rot": la palabra que la Generación Alpha eligió para describir su propio agotamiento digital

 En diciembre de 2024, Oxford University Press eligió "brain rot" ("podredumbre mental") como su Palabra del Año, tras una votación pública con más de 37,000 participantes. Dos años después, el término no solo se mantiene vigente: se ha consolidado como la etiqueta cultural que mejor describe cómo la Generación Alpha y la Z entienden —y, en cierto modo, ironizan sobre— su propia relación con el consumo digital.


El concepto no es nuevo: fue acuñado en 1854 por Henry David Thoreau en "Walden" para criticar la simplificación intelectual de su época. Su resurgimiento en clave digital describe el deterioro mental percibido como resultado del consumo excesivo de contenido en línea de baja calidad, repetitivo o directamente sin sentido —piezas virales como "Skibidi Toilet" o el fenómeno de los memes "Italian brainrot" (tralalero tralala, lirilì larilà) son ejemplos característicos—. Palabras del año posteriores confirman que se trata de una tendencia lingüística sostenida, no un episodio aislado: "rizz" (encanto o atractivo) fue elegida en 2023, y "rage bait" (contenido diseñado para generar indignación) en 2025, formando en conjunto lo que analistas de The Conversation describen como un tríptico que revela cómo la cultura digital "hackea, reprograma y empaqueta" las emociones humanas para consumo masivo.


Lo distintivo de este vocabulario, señalan especialistas en lingüística digital, es su función social más que semántica: términos como "skibidi" u "Ohio" (para describir algo vergonzoso o extraño) no tienen un significado fijo, cambian según la plataforma y el contexto, y funcionan como un "shibboleth" digital —una seña de identidad tribal que distingue a quien pertenece a esa cultura online de quien no—. Su valor no está en comunicar información con precisión, sino en señalar pertenencia generacional, algo que ha generado situaciones ya documentadas de incomunicación real entre padres e hijos que literalmente no comparten vocabulario.


Lo más revelador del fenómeno, según el propio comité de Oxford University Press, es su carácter autorreferencial: la Generación Z y la Alpha, responsables en gran medida de crear y viralizar el contenido que el término critica, adoptaron con entusiasmo una palabra que describe el daño de ese mismo contenido, en lo que los editores de Oxford calificaron como una forma "irónicamente autoconsciente" de reconocer el impacto nocivo de las redes sociales que ellos mismos heredaron. Ya no se trata solo de una curiosidad lingüística: legisladores han comenzado a usar deliberadamente esta jerga en discursos públicos —como ocurrió en Australia, donde un legislador joven defendió la prohibición de redes sociales a menores usando términos como "goated" y "aura"— en un intento, no siempre exitoso, de conectar con las audiencias jóvenes usando su propio idioma.


Fuentes: Promova, Emprendedores.es, Revista Central (The Conversation), British Chamber of Commerce in Spain, Wikipedia (Podredumbre mental), Infobae.

Publicar un comentario

0 Comentarios