La reunión que sostuvo el fin de semana la secretaria de Economía, Ninfa Cantú, con más de 200 líderes sociales de Nuevo Laredo, tuvo una lectura política que va más allá de un encuentro para hablar de logros de la dependencia. De acuerdo con trascendidos de algunos asistentes, no se trató únicamente de una convocatoria social, sino de la primera demostración visible de una estructura territorial que comienza a tomar forma en torno a la funcionaria.
El mensaje central, sin embargo, no fue de ruptura ni de protagonismo personal. Por el contrario, quienes estuvieron presentes aseguran que el eje del encuentro fue la lealtad política al gobernador Américo Villarreal Anaya, a quien Cantú reconoció como el conductor del proyecto estatal y como el liderazgo bajo el cual se han impulsado avances económicos relevantes para Tamaulipas.
Ese gesto no es menor. En medio de un ambiente político cargado por publicaciones mediáticas que han colocado al mandatario tamaulipeco en el centro de señalamientos y versiones relacionadas con investigaciones en Estados Unidos, mostrar lealtad se vuelve una decisión política de alto significado. No es lo mismo respaldar en tiempos cómodos que cerrar filas cuando el ruido externo busca poner en entredicho a un gobierno.
Por eso, la reunión de Nuevo Laredo también debe leerse como un mensaje hacia dentro del grupo político de Ninfa Cantú: su estructura no camina al margen del gobernador, sino bajo una lógica de disciplina, institucionalidad y pertenencia al proyecto que encabeza Villarreal Anaya en Tamaulipas.
La calidez de los saludos, las conversaciones privadas y el tono del encuentro confirmaron, según versiones recabadas, que los asistentes no acudieron solo como simpatizantes. Muchos de ellos forman parte de una base territorial con capacidad de operación, presencia social y disposición para acompañar las tareas políticas que se les encomienden.
De acuerdo con lo comentado a esta redacción por un par de asistentes, la secretaria fue cuidadosa en sus palabras, pero firme en el fondo del mensaje: “Este es mi equipo de confianza y con ellos trabajaremos hasta donde nuestro jefe político nos encomiende. ¡Viva Tamaulipas, viva Nuevo Laredo!”, habría expresado ante los presentes.
Así, bajo el discurso formal de respaldo al gobernador y de reconocimiento a los resultados económicos del estado, la reunión terminó por revelar una doble señal: Ninfa Cantú cuenta ya con una estructura organizada en Nuevo Laredo y ese grupo político, lejos de tomar distancia en tiempos difíciles, se asume leal al gobernador Américo Villarreal Anaya.

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